Apreciados hermanos en la fe, escribo estas líneas inspirado en lo que mis ojos han visto al recorrer los campos de la Unión Peruana del Sur estas últimas semanas del mes de febrero. Fue maravilloso ver a la juventud de la iglesia movilizándose a diferentes lugares de nuestra unión para cumplir la misión sin escatimar el costo, tiempo o el lugar. Fueron los hijos de la iglesia los que en el mes de febrero tomaron las riendas del evangelio para llevarlo a lugares donde muchos no habían escuchado el mensaje de esperanza. Sin duda este fue un desafío y una victoria para la iglesia adventista: 1180 jóvenes involucrados en las diversas actividades del proyecto, 3123 personas atendidas con actividades de proyección a la comunidad, 31 nuevos lugares alcanzados con el mensaje del evangelio, 655 nuevos miembros bautizados fruto del trabajo de los jóvenes CALEBS y 95 centros CALEB establecidos para dar continuidad al trabajo emprendido.
El mes de febrero ha quedado registrado en los libros celestiales como una muestra del poderío de la juventud adventista, jóvenes que han comprendido que fueron llamados para vivir con osadía en los tiempos finales la maravillosa experiencia de predicar el mensaje del tercer ángel de Apocalipsis 14. Elena G. White escribió que hacen falta en el mundo hombres y mujeres “fieles al deber como la brújula al polo”. Misión CALEB ha sido sólo el lente que nos ha permitido ver que esos hombres y mujeres existen hoy en nuestras iglesias. El Proyecto Caleb no ha terminado aún y seguirá en marcha con nuevas versiones mientras existan personas con sed de esperanza.
Tú puedes formar parte de este equipo que atienda esta gran necesidad. Dios está esperando por ti, ¿qué esperas para ocupar tu lugar entre los CALEBS?
Pr. Samuel Sandoval Ruiz
Presidente de la UPS










