De dos en dos siguiendo el mandato divino, los “Heraldos de esperanza” salen por las calles de nuestra gran ciudad tocando las puertas de los hogares y llevando a la gente un mensaje de esperanza para sus vidas llenas de stress, desánimo y tristeza.
Después de una semana de actividades en la academia de colportaje, pasan los estudiantes a una fase práctica bajo la dirección de los colportores permanentes y los administradores del SEHS (Servicio Educacional Hogar y Salud). Como es normal el nerviosismo e inseguridad que mostraban los jóvenes se percibía al inicio sin embargo a medida que se realizaba el trabajo todo eso quedaba atrás.
“La idea principal de la academia es formar una nueva generación de colportores en la Misión Andina Central que continuaran el trabajo que se viene realizando” fueron las palabras del Tesorero de la MAC, CPC. Javier Mendoza M.













