Aguaytía, una ciudad ubicada en la selva oriental del Perú a riberas del imponente río que lleva el mismo nombre, experimentó una lluvia grandiosa la semana pasada. Durante los tres primeros meses del año, por su ubicación geográfica, este lugar se ve afectado fuertemente por las lluvias que suelen por lo general paralizar las actividades cotidianas. No obstante, desde el domingo 06 al viernes 11 de febrero esta ciudad experimentó otro tipo de lluvia: Una lluvia de Esperanza.

Los responsables de esta torrencial “Lluvia de Esperanza” fueron los 22 jóvenes pertenecientes al Proyecto “1000 misioneros” liderados por el Pr. Nik Yang. Los valerosos jóvenes participaron de esta campana evangelística, en cumplimiento de la penúltima fase de evaluación para ser graduados como “1000 misioneros”.

El grupo completo arribó a la ciudad el domingo 06 para dirigirse específicamente al Centro Poblado de El Boquerón, famoso por tener uno de los túneles más grandes del Perú. En ese lugar se desató en adelante una “Lluvia de Esperanza”.

El pastor del distrito misionero de Aguaytía, Ever Saavedra Jiménez, manifestó su gratitud y admiración a la labor que realizaron los jóvenes del proyecto “1000 misioneros”, pues en tan sólo una semana realizaron proezas en el nombre de Dios. Así el sábado 12 de febrero en medio de una torrencial lluvia tropical, 24 personas descendieron a las aguas bautismales recibiendo así la “Lluvia de Esperanza en su corazones”.

Un aproximado de 200 hermanos pudo asistir al bautismo sin importarles la lluvia inclemente. La administración de la Misión del Oriente Peruano en la persona del Pr. José Chávez y el CPC. Nelson Ponce, también participaron al cierre de este evento.

Despues de esta gran “Lluvia de Esperanza” en los corazones de no pocos, únicamente nos queda agradecer a Dios por la manera en que dirige su obra.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

Director de Publicaciones, Espíritu de Profecía y Comunicaciones